domingo, 23 de noviembre de 2008

La vida esh dura

¿Alguna vez os habéis planteado porqué determinada gente hipoteca su vida por sus 15 minutos de fama de los que hablaba Warhol? Quiero decir, ¿comprendéis como una persona es capaz de sufrir humillación pública perpetua sólo por aparecer fugazmente en la pequeña pantalla? ¿Merece la pena tanto sacrificio y cachondeo?

Rotundamente no: todos estamos de acuerdo en que la fama soñada no es salir diciendo 'esh una fieshta' en un anuncio que supuestamente va de compresas porque, claro, luego hay que atenerse a las consecuencias. El niño protagonista del famoso spot, Pedrito Bofill Bocachancla, se ha visto obligado a acogerse al programa de protección de testigos tras sufrir discriminación no sólo en el cole (donde los demás niños le apalizaban -y con razón- mientras lo grababan en el móvil según la moda actual), si no también en la calle, donde el enfervorizado populacho se liaba a escupirle perdigonazos en su cara al grito de 'esh una fieshta, esh una fieshta!!'. El pobre chaval no hubiera durado dos días en clase del Fofi...

Acaba de llegar a nuestras manos el último vídeo en el que se maltrata psicológicamente a este tierno infante:


Esto no pasa ni en conciertos de bakalas!!


A día de hoy, Pedrito ya se ha sometido a una operación de cambio de sexo para evitar ser reconocido en la calle y poder usar compresas: ahora sí que demuestra más seguridad en sí mismo, pero ha pagado un precio demasiado alto... Mientras, la tal Carla (como manda los cánones) acabó liándose con un chaval de 22 años con coche que llevaba el pelo engominado pa' atrás y vestía camisetas ajustadas marca 'El Niño'. Qué vida más triste...

Pashen buen día!

No hay comentarios:

Gracias por su visita


gentuzas han pasado por aquí hasta la fecha...